"La comida no se tira"

Plato Lleno, corazón contento

Por Fernanda Quiss.- Proyecto Plato Lleno surge como una organización basada en el respeto por el alimento. Sus inicios se ubican en Capital Federal, en el 2013, como una inquietud que tuvieron sus impulsores, quienes trabajaban en organización de eventos y advertían que cada vez que finalizaba una fiesta quedaba un excedente de comida que terminaba en la basura. Desde la creación del proyecto se rescataron 35.869 kilos de comida, lo que equivale a 71.738 platos llenos aproximadamente. 


Desde sus comienzos a esta parte, la organización Plato Lleno se replicó en lugares como Mendoza, Misiones, Mar del Plata, La Plata, incluso algunos países limítrofes se contactaron para trasladarlo a su territorio. Diario Platense dialogó con Agustín Rabadán, uno de los coordinadores que se encarga de realizar los rescates en la ciudad de La Plata. 

“Nos guiamos por el valor de respeto a la comida, uno de los pilares de la organización es que la comida no se tira, no debe terminar en la basura. No sólo porque hay gente que se muere de hambre en el mundo, sino porque genera un daño al ambiente”, aseguró Agustín.

Plato Lleno La Plata trabaja con hogares, comedores, merenderos y copas de leche, quienes son los destinatarios que deben cumplir con 2 requisitos: deben tener equipos de frío, porque como habitualmente los rescates son de comidas elaboradas, se deben tener ciertos cuidados. Además deben seguir, de forma rigurosa, un protocolo de manipulación de alimentos, y evitar que se corte la cadena de frío. Otro de los requisitos es que haya disponibilidad “full time”, ya que la gran mayoría de los eventos es a la noche, y es necesario que alguien reciba la comida rescatada por el equipo.

La organización no sólo hace rescates, sino que intenta llevar adelante acciones para generar conciencia de que la comida no se tira, un ejemplo de ello es la campaña de difusión que se realiza mediante Twitter y Facebook en la que diversas personalidades famosas participan tomándose una foto con un cartel con la leyenda “#lacomidanosetira”.

Este proyecto voluntario y solidario trabaja con 14 hogares, algunos de ellos son: merendero Los Gurises, Asociación civil Ángel Azul, Hogar del Padre Cajade, Hogar Esos Locos Bajitos, Copa de leche. Los rescates de comida se realizan una vez que se coordina con el catering de la fiesta, luego de que se sirva el primer plato, que eso es a la una de la mañana más o menos. “Llegamos con delantales, cofias y barbijos para evitar la contaminación del alimento, entonces embalamos toda la comida en bandejas enfilmadas, los ponemos en los cubículos de transporte y en ese mismo momento lo llevamos al lugar de destino”, relató Agustín acerca de los pasos que implementan en  cada misión. 

Al contar sobre su experiencia, Agustín recordó una anécdota: “A veces uno no tiene conciencia de lo bueno que es poder tener ganas de comerse una milanesa con papas fritas y poder hacerlo, una vez que llegamos a un hogar de ancianos al que llevamos dos medallones de lomo con milhojas de papa, la directora de la institución recibió la comida y nos dijo: “Cada vez que viene plato lleno es como que vamos al restaurant”. Ellos comían sopa y arroz todos los días, es muy bueno que puedan recibir alimentos diferentes. Lamentablemente, hay mucha gente que no tiene en su grilla de alimentos, este tipo de comida”

¿Qué es la Ley N° 25.989, conocida como Ley Donal o del Buen Samaritano?

Es la normativa que establece un protocolo que fija las condiciones en las que se debe donar alimentos, sancionada y promulgada en diciembre de 2004. Al momento de la sanción contaba con un artículo (el noveno) que establecía que “una vez entregadas al donatario las cosas donadas en las condiciones exigidas por la presente ley, el donante quedaba liberado de responsabilidad por los daños y perjuicios que pudieran producirse con ellas o por el riesgo de las mismas”.

En el momento que se promulgó la norma, se vetó parcialmente, quitándose el artículo 9°; entonces las grandes empresas comenzaron a decir que dejaban en la calle los alimentos, para no arriesgarse a demandas. Es por eso que Plato Lleno viene a ocupar ese vacío legal, porque al lugar en que se retira la comida, no se informa hacia dónde va, y al lugar donde se dona la comida, no se dice de donde proviene.

Agustín Rabadán es además abogado, desde sus conocimientos en la materia aseguró que “una ley que quiera trabajar el tema, de mínima tiene que plantearse generar conciencia de que la comida se crea para que alguien la consuma, si no es un humano, tal vez pueda ser un animal, sino puede ser usada para biocombustible, seguro que cualquier destino es mejor que terminar en la basura. En el derecho comparado hay avances en el tema. Francia es un ejemplo de ello, donde se aprobó una Ley que obliga a determinadas cadenas de supermercado a donar sus alimentos que están próximos a vencerse. El tema está en discusión en nuestro país. Me parece que una norma que regule la problemática, para ser efectiva debiera comprender a todos los actores comprometidos”.