Las nuevas normas de la plataforma online

De la veda antitabaco de Netflix no se salva ni el cigarrillo electrónico

Señalada por la presencia de fumadores en sus series, la plataforma de streaming excluirá esas escenas de sus principales producciones, salvo que lo exija el rigor histórico.


El jefe de Policía Jim Hopper, personaje de Stranger Things, serie original de Netflix, se despierta en un sofá. Muy cerca, una mesa apila latas vacías de cerveza. Se despereza, se rasca rutinariamente alguna parte del cuerpo y sale a la terraza. En la escena siguiente enciende el primero de los 182 cigarrillos que aparecerán en la pantalla a lo largo de toda la primera temporada. La cifra no la aporta un fanático trasnochado –la serie, que va por su tercera temporada, tiene millones en el mundo– sino que es parte del relevamiento de Truth Initiative, una organización civil estadounidense dedicada "a lograr una cultura donde todos los jóvenes y adultos jóvenes rechacen el tabaco".

Truth Initiative inició un seguimiento a la plataforma de streaming más popular y concluyó que había triplicado la representación del tabaco en las películas y series que Netflix produce. En total, la organización detectó 1209 apariciones de cigarrillos, de las cuales 866 se encontraron en producciones originales, durante los años 2016 y 2017.

En detalle, la sitcom Unbreakable Kimmy Schmidt tuvo 292 representaciones de algún producto de tabaco; en Stranger Things aparecieron 262; y otras 233 en Orange is the New Black, todos "tanques" de la plataforma.

Lejos de acentuar una postura, hasta el momento, exitosa, o de preferir convenientemente el mutismo, Netflix se comprometió a que todos los nuevos programas con una clasificación PG-13 o inferior excluirán escenas con personajes fumando tabaco y aun utilizando cigarrillos electrónicos. También afirmaron desde la plataforma que, en el caso de las series para adultos, estas representaciones se verán sensiblemente reducidas.

"Netflix apoya fuertemente la expresión artística, pero también somos conscientes de que fumar es perjudicial para la salud y que retratarlo en pantalla puede influir de forma negativa en los jóvenes", comienza el comunicado emitido por la empresa, y enseguida promete: "A partir de ahora, todos nuestros proyectos con calificaciones por debajo de los 14 años o menos en el caso de las series, o PG-13 o menos en el de las películas, estarán libres de tabaco".

Según Truth Initiative, "la popularidad de estas plataformas combinada con el aumento generalizado del hábito de fumar en el contenido episódico provoca una amenaza emergente para una nueva generación de jóvenes estadounidenses".

"En nuestros proyectos de altas audiencias no habrá ni cigarros ni cigarrillos electrónicos", fue la respuesta de Netflix, "a no ser que sea esencial para la visión del artista o importante para el personaje o el rigor histórico o cultural".

Además, se incluirá información sobre la existencia de escenas con personajes que fuman en la descripción de cada contenido, para que "nuestros suscriptores estén informados a la hora de tomar decisiones sobre qué ver a continuación".

Truth Initiative ya había logrado en 2007 que la Asociación Cinematográfica de EE UU incluyera las escenas de gente fumando como otro elemento a la hora de calificar las películas. Así, que un personaje encienda un cigarrillo fue equiparado –al menos en la medida en que exige una advertencia– a las escenas de contenido sexual, de violencia explícita o lenguaje soez.  Esas restricciones todavía no habían llegado al segmento de las plataformas de streaming, como Netflix, Hulu o Amazon. Hasta ahora.

Según estudios que cita Truth Initiative, la exposición al consumo de tabaco en las películas es responsable de 37% de la iniciación en el cigarrillo entre los jóvenes. Si bien reconoce que la visualización de fumadores en programas de televisión no se ha estudiado tanto como las imágenes en las películas, la organización antitabaco concluye que es razonable predecir un impacto perjudicial similar.

El crecimiento de las plataformas de transmisión online, sostienen, aumentó la exposición a las imágenes de tabaco. En ese sentido, destacan un informe del Pew Research Center, según el cual el 61% de los adultos jóvenes reportan que los servicios de streaming son el principal mecanismo para ver la programación de episodios. "También es posible que la capacidad de ver múltiples episodios a la vez –observación compulsiva– pueda intensificar el impacto de la exposición", cierra el estudio. «


En Georgia, a favor del aborto

No es la primera vez que la principal plataforma de cine y series vía streaming toma partido, de manera contundente, con respecto a algún tema polémico. En mayo, luego de que el gobernador republicano de Georgia, Brian Kemp, firmara una ley que prohíbe la interrupción de un embarazo después de que se detecte el latido del corazón del feto, Netflix advirtió que en cuanto la "ley del latido" entre en vigencia, retirarán el capital invertido en ese estado.

"Tenemos muchas mujeres trabajando en producciones en Georgia, cuyos derechos, junto a los de otras millones de personas, se verán restringidos por esta ley", justificó el responsable de contenidos de Netflix, Ted Sarandos, en una entrevista que brindó a la revista Variety.

Georgia, un estado ubicado en el sureste de los Estados Unidos, funciona como set de filmación de varias de las series más exitosas de la plataforma, entre ellas, la saga de Stranger Things.

De acuerdo a la normativa sobre aborto aprobada el último 10 de mayo, el plazo en el que una mujer puede acceder a la interrupción de la gestación se redujo de 20 semanas a sólo seis o siete, período en que en muchos casos la persona gestante ni siquiera está al tanto del embarazo. De acuerdo a la normativa sobre aborto aprobada el último 10 de mayo, el plazo en el que una mujer puede acceder a la interrupción de la gestación se redujo de 20 semanas a sólo seis o siete, período en que en muchos casos la persona gestante ni siquiera está al tanto del embarazo. (tiempoar)