Tiene 96 años y no para de crear

Yayoi Kusama, una superestrella que convirtió el arte en refugio

LA PLATA, 13-03-2026 | PUBLICADO POR REDACCIÓN

La artista japonesa transformó sus obsesiones, alucinaciones y trauma personal en una obra que hoy atrae multitudes en museos.


 A los 96 años, la artista japonesa Yayoi Kusama se ha convertido en una de las figuras más populares del arte contemporáneo. Sus instalaciones de espejos infinitos, calabazas gigantes y superficies cubiertas de lunares atraen a multitudes en museos de todo el mundo, consolidándola como una verdadera superestrella del arte global.

Nacida en 1929 en Matsumoto, Japón, Kusama comenzó a dibujar desde niña, impulsada por visiones y alucinaciones que más tarde se convertirían en el sello de su obra: patrones repetitivos de puntos, redes e imágenes que parecen expandirse hasta el infinito. Con el tiempo, esa obsesión visual se transformó en una estrategia artística para canalizar experiencias traumáticas y problemas de salud mental.

Según el artículo publicado por el portal DW, la artista ha explicado en numerosas ocasiones que el arte fue literalmente una forma de supervivencia personal: crear le permitió transformar el sufrimiento y las visiones que la acompañaron desde la infancia en una práctica creativa que dio sentido a su vida.

Yayoi Kusama, una superestrella que convirtió el arte en refugio
En la década de 1950 Kusama se trasladó a Nueva York, donde participó de la vanguardia artística junto a figuras del arte pop y conceptual. Allí desarrolló sus célebres “redes infinitas” y performances experimentales, aunque durante años su trabajo quedó eclipsado por colegas masculinos. El reconocimiento internacional llegaría recién décadas más tarde, cuando retrospectivas y grandes exposiciones redescubrieron su obra.

Desde los años setenta, la artista vive por decisión propia en un hospital psiquiátrico en Tokio, desde donde continúa produciendo pinturas, esculturas e instalaciones que se exhiben en los principales museos del mundo. Sus célebres “Infinity Rooms”, espacios de espejos que multiplican luces y puntos hasta crear la ilusión de un universo sin límites, se han convertido en una de las experiencias más buscadas por el público en las exposiciones contemporáneas.

Yayoi Kusama, una superestrella que convirtió el arte en refugio
Convertida hoy en un fenómeno cultural global, Kusama sigue defendiendo la idea de que el arte puede ser una forma de resistencia y de sanación. Su universo de puntos, espejos y repeticiones, nacido de una experiencia íntima, terminó transformándose en uno de los lenguajes visuales más reconocibles del arte contemporáneo. #AgenciaNA