Internacional

Brasil retira a su embajador de la Argentina y rebaja al mínimo su relación diplomática

LA PLATA, 05-08-2026 | PUBLICADO POR REDACCIÓN

La contundente determinación de Lula da Silva se da por “las reiteradas agresiones de Milei”. Nunca ocurrió algo de este estilo. Ahora el vínculo será de encargado de negocios


En una decisión sin precedentes, Brasil decidió retirar a su embajador de la Argentina, hoy representado por Julio Bitelli, y, además, rebajó al mínimo su relación diplomática con el gobierno de Milei: de ahora en adelante será de encargado de negocios y no habrá un diplomático de carrera en la embajada.

A la par de esta decisión, fue citado a la cancillería local el embajador argentino, Daniel Raimondi.

El conflicto comenzó luego de la visita de Milei a Brasil para apoyar a Flavio Bolsonaro en la carrera por la presidencia. Allí, el presidente argentino calificó a Lula de “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”. También insultó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien definió como “basura calva”. 

En el gobierno brasileño interpretaron esa intervención como una injerencia en asuntos internos. La reacción se agravó porque los ataques se produjeron en territorio brasileño y alcanzaron tanto al jefe de Estado como a un magistrado del máximo tribunal.

La tensión escaló todavía más por la defensa que Milei hizo de Jair Bolsonaro. El mandatario argentino lo definió como un “amigo injustamente encarcelado”, pese a que el ex mandatario brasileño cumple prisión domiciliaria y fue condenado a más de 27 años de cárcel por encabezar un intento de golpe de Estado en enero de 2023 contra Lula.

Cuatro días después, Lula habló por primera vez en forma directa sobre el episodio. Durante un acto en Brasilia para oficializar su candidatura presidencial por el Partido de los Trabajadores, dijo: “Ustedes vieron la payasada que vino a hacer aquí el presidente de Argentina. Yo no dije nada, porque mi relación es una relación de jefe de Estado a Estado, y me gusta el pueblo argentino, así que no voy a estar intercambiando cosas con esa cosa”.

En el mismo discurso añadió: “Quiero decirles que, mientras yo sea presidente, mientras yo esté vivo, nadie de afuera va a meterse en las elecciones brasileñas”. Antes, ante periodistas, había reaccionado con ironía: “¿Quién es ese tipo?”.

La crisis había incluido otro movimiento diplomático: Itamaraty convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para pedir explicaciones. La primera reunión entre Raimondi y Vieira duró aproximadamente 40 minutos y terminó sin una salida cercana.

El mandatario argentino también denunció que Brasil era responsable “del 25% de la campaña antiargentina” desplegada en redes sociales durante el Mundial de fútbol en Estados Unidos. Vieira calificó ese nuevo pronunciamiento como una “provocación sin precedentes”.

Estas últimas declaraciones de Milei fueron el detonante final para la decisión que se tomó en Itamaraty. Por ahora, no volverá el embajador Bitelli a la Argentina y la relación bilateral quedó reducida a un mínimo histórico. Las consecuencias de algo así para la Argentina con su principal socio comercial son difíciles de dimensionar.